Category: Economía Ambiental

Análisis multicriterio geo-espacial de medidas de adaptación al cambio climático basadas en ecosistemas ACC-AbE en Manabí, Ecuador

¿Cómo citar este estudio?

Ochoa-Tocachi, Eric; Galeas, Raúl; Ávila, Daniela; Ochoa-Tocachi, Diego; Ochoa-Tocachi, Boris F.; (2023). Análisis multicriterio geo-espacial de medidas de adaptación al cambio climático basadas en ecosistemas ACC-AbE en Manabí, Ecuador. ATUK Consultoría Estratégica, Programa EbA-LAC, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Portoviejo, Ecuador.

Enlace a Programa EbA-LAC:

Programa Escalando Medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) en la América Latina rural: https://www.ebalac.com/es/

Resumen ejecutivo

El Programa “Escalando Medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) en áreas rurales de América Latina” (EbA LAC: https://ebalac.com/es/) es financiado por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU), y es implementado (2021-2025) por la Agencia de Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ como líder del consorcio), el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y la UICN, en estrecha coordinación con los ministerios de ambiente de Ecuador, Costa Rica y Guatemala (países de implementación). En Ecuador, la contraparte política del Programa es el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE).

El Programa EbA-LAC contrató a ATUK Consultoría Estratégica para brindar servicios especializados de consultoría para: 1) caracterizar 10 medidas de adaptación al cambio climático basada en ecosistemas (medidas ACC-AbE) relacionadas a cambios en las características biofísicas y técnicas de los sistemas productivos / ecosistemas naturales; 2) aplicar un análisis costo-beneficio y de modelación con la herramienta InVEST (Integrated Valuation of Ecosystem Services and Trade-offs, o Valoración integrada de servicios ecosistémicos y compensaciones) (https://naturalcapitalproject.stanford.edu/software/invest); y, 3) aportar a la priorización de las medidas ACC-AbE mediante un análisis multi-criterio que incluye dimensiones financieras, sociales y ecosistémicas e información geoespacial complementaria. Los sitios prioritarios son las áreas de escalamiento del Programa EbA-LAC en Manabí, Ecuador.

El estudio se dividió en cuatro componentes de trabajo: caracterización, modelación biofísica, modelación económica y análisis multicriterio. La caracterización permitió definir plenamente el alcance geográfico e identificar las características de los usos de suelo y de las medidas de ACC-AbE. La modelación biofísica correspondió a la aplicación de la herramienta InVEST (módulos de rendimiento hídrico estacional SWY, y tasa de producción de sedimentos SDR), mediante la comparación del desempeño de los usos de suelo actuales versus las medidas ACC-AbE y considerando las condiciones climáticas actuales y las condiciones climáticas futuras. La modelación económica correspondió al análisis del desempeño financiero de los usos de suelo actuales versus el de las medidas ACC-AbE y, posteriormente, la generación de indicadores de costo-beneficio de cada uno. Finalmente, se combinaron todos estos resultados mediante un análisis multicriterio geoespacial, el cual es el foco del presente producto, para generar mapas de impacto para cada indicador y beneficiario, y mapas de priorización de las medidas espacialmente.

Para esto, se utilizó un conjunto de modelaciones e indicadores para considerar las diferencias de desempeño en términos ecosistémicos, financieros y sociales. Esto incluyó comparar: 1) en términos ecosistémicos: diferencias en caudal base, escorrentía, recarga hídrica subterránea, erosión de suelo, transporte de sedimentos, conectividad ecosistémica; 2) en términos financieros: productividad, costo-beneficio; 3) en términos sociales: generación de empleo, diversificación de la producción de alimentos. Los resultados obtenidos muestran 5 niveles: muy baja, baja, moderada, alta y muy alta prioridad para la implementación de medidas ACC-AbE.

Los resultados muestran que las áreas de muy baja, baja y media prioridad son las más extensas abarcando en conjunto el 81,29 % de la extensión (114 247 ha). Las áreas de prioridad alta comprenden el 10,17 % (14 292 ha)) y las áreas de muy alta prioridad representan el 8,54 % (12 001 ha). Se observa que Chirijos y Honorato Vásquez tienen, en términos relativos, el mayor porcentaje su superficie con áreas de alta y muy alta prioridad (sumando 60,55 % y 55,04 %, respectivamente). Le siguen Quiroga y San Plácido con 37,56 % y 31,07 %, respectivamente, de su superficie categorizada como de alta y muy alta prioridad. Luego, Membrillal (17,60 %) y Junín (11,48 %) con menor extensión áreas de alta y muy alta prioridad. Y, finalmente, Chone (2,46 % de áreas de alta y muy alta prioridad), Bachilero (1,21 %) y Ángel Pedro Giler (apenas 0,79 % de áreas de alta y muy alta prioridad).

En términos relativos, la medida ACC-AbE más favorable es la de manejo forestal sostenible, donde el 86,01 % de su extensión se sitúa en zonas de alta y muy alta prioridad. Le sigue la Conservación ACU – APH (71,27 %). Las demás medidas están situadas en áreas de significativamente menor prioridad: los sistemas agroforestales (SAF de uso diversificado, 33,34 %); el manejo sostenible de la balsa (15,67 %); la producción sostenible de cacao (11,16 %); y la restauración con especies nativas, conservación de suelo y SAF mixtos (11,07 %), la producción sostenible de maíz (9,03 %), el manejo sostenible de caña guadúa/bambú (5,48 %), los sistemas silvopastoriles adaptados a sequía e inundaciones (4,37 %), y la producción sostenible de mandarina (0,25 %).

El análisis multicriterio permitió identificar las zonas en donde se esperan los impactos potenciales más importantes vinculados con los mapas de beneficiarios específicos, produciendo mapas de prioridad para cada indicador identificado. Adicionalmente, el gran valor de incorporar y combinar aspectos socioeconómicos con los resultados del modelamiento biofísico genera resultados robustos para la planificación e implementación de medidas AbE en territorio que no están limitadas o sesgadas solamente hacia el componente humano, el componente económico o el componente ambiental de forma separada.

Estos resultados constituyen una herramienta de planificación que podría ser utilizada para definir con mayor detalle las áreas donde se quiere o se debe implementar las medidas ACC-AbE. De esta manera, se pueden focalizar recursos y tener una intervención operativa en territorio. Es importante considerar que los resultados parten del uso de información secundaria y de la generación de modelos. Debido a esto, se espera que el Programa EbA-LAC inicie un proceso en campo que tome en cuenta realidades en términos ambientales y socioeconómicos para la validación de las medidas ACC-AbE en territorio. Esperamos que esta información sea útil para guiar el Plan de Implementación de Medidas ACC-AbE en campo y permita su éxito y la optimización de recursos.

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Retorno sobre la inversión en soluciones basadas en la naturaleza para el Agua

Autores y afiliaciones:

Ing. Boris F. Ochoa-Tocachi, PhD: ATUK Consultoría Estratégica
Eco. Eric Ochoa-Tocachi, MSc: ATUK Consultoría Estratégica

Artículo:

Los enfoques tradicionales para la seguridad hídrica basados en infraestructura “gris” (p.ej., presas, reservorios, canales) son costosos e inflexibles, lo que ha incrementado el interés en aplicar soluciones basadas en la naturaleza (SBN) para el agua. Las SBN son definidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como “acciones para proteger gestionar y restaurar de manera sostenible los ecosistemas naturales o modificados para hacer frente a los desafíos sociales de manera efectiva y adaptativa, proporcionando simultáneamente beneficios para el bienestar humano y la biodiversidad” (UICN, 2016). Entonces, las SBN para el agua no necesariamente se refieren a los ecosistemas “naturales” prístinos, sino al manejo proactivo de los procesos naturales para resolver un problema relacionado con el agua –de ahí el término “solución”– o, ante la ausencia de un problema crítico, para producir co-beneficios (UNESCO, 2018). El paraguas de SBN incluye conceptos como soluciones naturales, adaptación basada en ecosistemas (AbE), reducción de riesgo de desastres basada en ecosistemas (Eco-RRD), infraestructura verde, natural y ecológica, protección de fuentes hídricas, entre otras (UICN, 2020).

Sin embargo, la adopción de SBN está aún limitada por la falta de evidencia publicada sobre su efectividad y viabilidad económica. ATUK Consultoría Estratégica (2020) desarrolló una metodología para calcular el retorno sobre la inversión (ROI por sus siglas en inglés) en SBN para la conservación de cuencas hídricas y la aplicó para calcular el ROI del Fondo para la Protección del Agua (FONAG) de Quito (ver Figuras a, b, c, d). Esta metodología es aplicable también a otros fondos de agua u otras iniciativas, proyectos, programas o instituciones que implementan SBN para el agua o intervenciones sobre la infraestructura natural. El objetivo es calcular cuáles son los beneficios hidrológicos (o además ecológicos, sociales y ecosistémicos) de las intervenciones de conservación hídrica implementadas, y cómo esos beneficios hidrológicos pueden reflejarse en beneficios económicos.

¿Qué es el ROI?

El retorno sobre la inversión (ROI) es un indicador que mide la rentabilidad de una inversión, es decir, la relación que existe entre los beneficios producidos y la inversión necesaria para alcanzar dichos beneficios. En términos simples, el ROI nos indica cuántos dólares ganamos por cada dólar que invertimos en un negocio. Desde un enfoque ambiental, tal como el de los fondos de agua, utilizamos un marco analítico de tres etapas: 1) definición del portafolio de intervenciones de SBN; 2) modelación hidrológica o biofísica de los ecosistemas y fuentes de agua; y, 3) análisis económico basado en un entendimiento del uso y valor de los servicios ecosistémicos.

  • En la primera etapa, identificamos dónde, cuándo y qué se implementa en el “portafolio de SBN” para contribuir a la protección, conservación, manejo y recuperación de las fuentes hídricas, así como su mantenimiento, operación y sostenibilidad en el largo plazo. Es necesario considerar que los costos de las SBN no se limitan a la implementación inicial de las acciones, sino un fuerte componente involucra la inversión en el mantenimiento de estas acciones en el tiempo (Figura b, barras amarillas).
  • En la segunda etapa, relacionamos este portafolio con información, datos y entendimiento del sistema biofísico para modelar computacionalmente el potencial impacto de las intervenciones sobre las fuentes hídricas (Figura a). A este impacto lo llamamos “beneficios hidrológicos”, los cuales resultan de mantener y mejorar la provisión de servicios ecosistémicos, tales como mayor disponibilidad de agua y mejor calidad o temporalidad. La temporalidad es conocida como el servicio de regulación hidrológica, por ejemplo, contar con agua en los periodos de escasez es beneficioso, mientras que el exceso de agua en los periodos de abundancia podría no ser aprovechado y más bien producir problemas como inundaciones.
  • En la tercera etapa, estos beneficios hidrológicos se traducen en beneficios económicos, mediante su “monetización”, es decir, asignándoles un valor económico (Figura b). Para esto, los resultados hidrológicos son conducidos por las diferentes fases del proceso de producción de agua potable y estimando los costos, ingresos, inversiones y beneficios resultantes de la utilización comercial del agua. Así, relacionamos la cantidad, calidad y temporalidad del agua en cada fase y sistema de producción con el costo asociado y el ingreso producido. El resultado es un flujo financiero en el tiempo (Figura c).

¿Cómo estimamos las ganancias y las pérdidas?

Para poder estimar los beneficios producidos por el portafolio de SBN, y para diferenciarlos de lo que sucedería si no se implementa dicho portafolio, utilizamos escenarios de modelación. Los escenarios considerados aquí son tres: BASE, BAU y SBN (Figura a). El escenario BASE es el estado actual del ecosistema y se utiliza para calibrar el modelo de simulación hidrológica y como “estándar” de comparación entre los escenarios. El escenario BAU (siglas en inglés de “Business as Usual”) es aquel que representa lo que sucedería si no implementamos acciones de conservación, manejo o recuperación de las fuentes hídricas. El escenario SBN es aquel que representa la implementación de las intervenciones definidas en el portafolio de SBN para las fuentes hídricas.

¿Cómo simulamos los impactos a futuro?

Para la modelación hidrológica, ATUK Consultoría Estratégica desarrolló un modelo computacional ajustado a las necesidades, requerimientos, recursos y capacidades del FONAG. El FONAG ha venido produciendo información climática e hidrológica desde su creación en el año 2000, y ha sido un impulsor de la generación de nuevo conocimiento y entendimiento de los procesos en los ecosistemas fuentes de agua. El modelo hidrológico FONAG 2.1 by ATUK asimila datos climáticos de precipitación, temperatura y evapotranspiración, así como mapas de elevación, usos y cobertura de suelos, abstracciones y retornos de caudal para simular el funcionamiento de las cuencas hidrográficas del FONAG. Los resultados obtenidos son caudales mensuales y cargas de compuestos transportados en el agua. En este estudio, los resultados muestran que en el escenario BAU, si no se implementasen acciones de conservación, manejo y restauración de las fuentes hídricas, los servicios ecosistémicos decaerían en el tiempo (Figura a, línea naranja). En contraste, el portafolio de SBN ayuda a mejorar el desempeño de las fuentes de agua, aún si en el futuro las condiciones decaen, manteniéndose al menos en un estado mejor que en el escenario BAU (Figura a, línea verde).

¿Cómo evaluamos los beneficios económicos?

En la evaluación económica de los resultados hidrológicos aplicamos además un análisis financiero detallado. Para analizar los beneficios futuros de las inversiones presentes se descuenta el valor del dinero futuro para “traerlo” a su valor actual neto (VAN) equivalente (Figura b y c). ¿Por qué? Porque en términos financieros, es mejor disponer de beneficios en el presente que en el futuro, es decir, el dinero vale más hoy que mañana. Para esto, aplicamos una tasa de descuento (r) al flujo financiero igual a 3.46%, la cual es utilizada por la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Alcantarillado de Quito (EPMAPS) para evaluar proyectos de infraestructura gris convencional. Los beneficios brutos son la suma entre las ganancias esperadas en el escenario SBN y las pérdidas evitadas del escenario BAU (Figura b, barras verdes y naranjas). Es decir, el beneficio no solamente se da por mejorar el estado de las fuentes hídricas mediante las SBN, sino además por evitar el daño y la degradación futura que podría darse por la deforestación, la degradación del suelo, la expansión de la frontera agrícola, las quemas, entre otras posibilidades del escenario BAU. En este estudio, los beneficios económicos brutos obtenidos por la implementación del portafolio de SBN (Figura c, línea azul) superan a las inversiones realizadas (Figura c, línea amarilla), es decir, se obtienen beneficios netos positivos en el largo plazo (Figura c, línea morada).

¿Cómo calculamos el retorno sobre la inversión?

Finalmente, tenemos los insumos necesarios para estimar el ROI a través de su fórmula: beneficios netos divididos para la inversión (Figura d). Cuando el resultado es positivo, ganamos; cuando es negativo, perdemos. En este estudio, consideramos una inversión aproximada que el FONAG ha realizado entre 2016 a 2020 de USD 11.05 millones en SBN para las fuentes de agua, sumada a una inversión adicional estimada de USD 29.12 millones en mantenimiento de estas SBN desde 2021 a 2080. Estas inversiones producirían un beneficio bruto de USD 92.67 millones solamente en la producción de agua potable para Quito (Figura c). El año de recuperación es alrededor de 2031, a partir del cual se comienzan a obtener ganancias netas (Figura d). El VAN resultante del beneficio neto es de USD 52.50 millones, y el ROI estimado es 131% para el 2080. Es decir, por cada 1 dólar que el FONAG invierte en SBN para las fuentes hídricas de Quito, se recupera dicho dólar y se producen ganancias adicionales de 1 dólar y 31 centavos más, solamente como resultado de implementar el portafolio de SBN. Incluso si considerásemos que el dinero futuro vale menos (tasa de descuento r=9%), el ROI es positivo y las inversiones se recuperan desde el año 2036. En contraste, si la degradación de ecosistemas se profundiza en los siguientes años, las inversiones en la conservación, manejo y recuperación de cuencas fuentes de agua se vuelve mucho más relevante y podría representar un ROI de hasta 204% (Figura d, rango de resultados en sombra morada). Aquí no consideramos acciones adicionales de SBN que el FONAG seguirá realizando durante su vida institucional hasta el 2080, así como los beneficios extra que esto puede representar frente a los impactos negativos del cambio climático. Estas acciones podrían incrementar aún más el valor y los beneficios netos de invertir en SBN para la seguridad hídrica.

La metodología desarrollada por ATUK Consultoría Estratégica para el FONAG es flexible y replicable en otros estudios, y puede además utilizarse para considerar co-beneficios que pueden incluir elementos como carbono, biodiversidad, impactos sociales u otros servicios ecosistémicos que pueden ser valorizados. Un portafolio de intervenciones en los ecosistemas genera muchos más beneficios que solo los hídricos, es decir, genera también un “portafolio de beneficios”. Estos diferentes beneficios son relevantes de acuerdo con el actor del ecosistema o la institución enfocada. Definir los beneficios biofísicos relevantes y su posterior traducción en beneficios económicos es una tarea fundamental que guía todo el ejercicio de evaluación. Este proceso solamente puede ser exitoso si se cuenta con datos, información y un entendimiento profundo, tanto de los ecosistemas cuanto del “giro de negocio” evaluado. Nuestra metodología es transparente y robusta, y demuestra que es posible cuantificar los impactos, tanto positivos como negativos, de las acciones humanas sobre los ecosistemas y de las soluciones basadas en la naturaleza. Además, demuestra que la cooperación interinstitucional y la diversificación de soluciones grises y verdes puede ser más efectiva, rentable y sostenible en el largo plazo que las soluciones unidimensionales. Los fondos de agua, como el FONAG, son el ejemplo perfecto de que esto es posible.

ROI Agua - ATUK
Figura 1. Fotografía de un bofedal de puna en la región de Chalhuanca, Arequipa, Perú.

Referencias:

  • ATUK Consultoría Estratégica, 2020. Impacto del FONAG sobre las fuentes de agua para Quito (Fondo para la Protección del Agua: Quito, Ecuador).
  • UICN, 2016. Cohen-Shacham, E., Walters, G., Janzen, C. & Maginnis, S. Nature-Based Solutions to Address Global Societal Challenges (International Union for Conservation of Nature: Gland, Switzerland).
  • UICN, 2020. Guidance for using the IUCN Global Standard for Nature-based Solutions. A user friendly framework for the verification, design and scaling up of Nature-based Solutions (International Union for Conservation of Nature: Gland, Switzerland).
  • UNESCO, 2020. The United Nations World Water Development Report 2018: Nature-Based Solutions for Water (UN-Water UNESCO World Water Assessment Programme: Paris, France).

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Tendencias climáticas y de la temperatura superficial del océano en las Islas Galápagos

La ubicación de las islas Galápagos las exponen a condiciones oceanográficas y climatológicas variadas que afecta la distribución de las especies marinas y hábitats a través del archipiélago. La zona de convergencia intertropical (ITCZ por sus siglas en inglés) y la oscilación del sur de El Niño (ENSO por sus siglas en inglés), en conjunto con un complejo sistema de corrientes oceánicas y vientos, gobiernan la dinámica climática regional (Trueman & D’Ozouville, 2010).

 

Los cambios climáticos en el océano también tienen repercusiones socioeconómicas. Oscilaciones en la temperatura superficial marina usualmente están ligadas a variaciones en la abundancia y distribución de peces (Edgar, 2010). Estos cambios afectan la pesca artesanal dentro de las islas, de la cuales dependen el consumo local y las exportaciones internacionales.

 

Finalmente, existen graves implicaciones en la seguridad alimenticia y de acceso al agua potable ante un evento de cambio climático en el archipiélago. La población de las islas es de aproximadamente 25 000 habitantes, sin embargo, la cantidad de turistas que pueden llegar anualmente es de 270 000 (Dirección del Parque Nacional Galápagos, 2019). Condiciones de sequía o un atraso de la época de lluvias, dificultaría el acceso al suministro de agua para consumo o riego, declarando estados de emergencia.

 

Teniendo en cuenta estas condiciones, investigadores de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Galapagos Science Center (GSC), Universidad de Oxford y de la Universidad de Las Américas (UDLA) describieron las tendencias entre 1981-2017 de precipitación y temperatura en Santa Cruz y San Cristóbal; analizaron las tendencias históricas de la temperatura superficial del océano para la Reserva Marina Galápagos y finalmente, generaron proyecciones de las variables climáticas terrestres (Paltán et al., 2021).    

La temperatura promedio terrestre en los últimos 35 años ha visto un incremento de 0,6°C en regiones con una altitud menor a 250 m s.n.m., mientras que en las tierras altas del archipiélago (por encima de los 250 m s.n.m.) se ha notado un incremento de 0,21°C. Es importante recalcar que en las tierras altas se ha visto un aumento de temperatura en las épocas secas (junio-noviembre), mientras que en las zonas costeras el patrón es inverso: el promedio de temperatura más alto se encuentra en la época lluviosa (diciembre-mayo).

 

En el caso de la precipitación, se observa un descenso significante de la cantidad de lluvia en la última década. Tanto Santa Cruz como San Cristóbal se han vuelto un 45% más secas en promedio en desde el año 2000. Además, en la actualidad el inicio de la temporada de lluvias se ha retrasado 20 días.

Temperatura Océano Galápagos

Figura 1: Valores de precipitación y temperatura promedio anual observadas por las estaciones meteorológicas de Santa Cruz y San Cristóbal entre 1981 y 2017 para: a) Zonas costeras, b) Tierras altas. Fuente: Paltán et al., 2021.

Las proyecciones muestran que la precipitación y la temperatura seguirán aumentando en las tres islas principales del archipiélago (Isabela, San Cristóbal y Santa Cruz). Se calcula un incremento del 30 y 45% de la precipitación promedio anual para el 2050. En términos de temperatura, los estimados indican un aumento de entre 1,4 a 1,9°C para 2050.

Los análisis de la temperatura de la superficie del océano indican que ha habido un incremento de 0,06°C por año en las décadas recientes. Para el período 2002-2018 hubo un incremento total de 1,2°C en la Reserva Marina Galápagos.

Temperatura Océano Galápagos

Figura 2: Anomalías promedio anuales en la temperatura de la superficie oceánica en grados para el período 2002-2018. Fuente: Paltán et al., 2021.

Los resultados indican la tendencia general al incremento de temperatura tanto en el aire como en la superficie del océano. Ante estos escenarios, es necesario implementar enfoques basados en riesgos climáticos como la base para la planificación de estrategias en los sectores de suministro de agua, alimentos y conservación en las islas Galápagos. Estas estrategias deben ser sólidas ante una amplia gama de condiciones climáticas potencialmente inciertas, pero a la vez flexibles para permitir a las islas adaptarse a escenarios futuros heterogéneos climáticos y no climáticos.

Referencias:

Dirección del Parque Nacional Galápagos. (2019). Informe Anual de Visitantes a las áreas protegidas de Galápagos.

Edgar, G. J. (2010). El Niño, grazers and fisheries interact to greatly elevate extinction risk for Galapagos marine species. Global Change Biology, 16, 2876–2890.

Paltán, H. A., Benitez, F. L., Rosero, P., Escobar-Camacho, D., Cuesta, F., & Mena, C. F. (2021). Climate and sea surface trends in the Galapagos Islands. Scientific Reports, 11(1), 1–13. Retrieved from https://doi.org/10.1038/s41598-021-93870-w

Trueman, M., & D’Ozouville, N. (2010). Characterizing the Galapagos terrestrial climate in the face of global climate change. Galapagos Res, 67, 26–37.

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Conservación y Restauración Hídrica y Ecológica

Para identificar y mapear las áreas prioritarias para la conservación y restauración, se busca optimizar las zonas de intervención que puedan traer el mayor beneficio para los actores locales de un territorio determinado. Para este proceso se utiliza la Herramienta de Identificación Rápida de Oportunidades para la Infraestructura Natural (HIRO) (CONDESAN 2020a) desarrollada por el Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina (CONDESAN). HIRO combina datos geoespaciales oficiales disponibles y aplica principios ecológicos e hidrológicos. Esta herramienta permite realizar una aproximación estratégica a la ubicación de áreas en las cuencas que deberían ser priorizadas para el diseño e implementación de intervenciones de infraestructura natural  (CONDESAN 2020a).

 

Para la priorización de las áreas de conservación y restauración se contemplan tres fases metodológicas (Figura 1): (1) La primera fase comprende la recopilación y sistematización de la información geográfica, la misma que se trabaja en base a la información generada del área de estudio, así como información secundaria a nivel nacional que se disponga para esta zona. (2) La segunda fase comprende el análisis espacial para las áreas prioritarias para conservación y restauración. (3) Finalmente, la tercera fase analiza las áreas prioritarias para conservación y restauración en función de la regulación hídrica y el control de la erosión, con el objetivo de identificar áreas de trabajo e intervenciones que pueden ser aplicadas en los territorios priorizados.

Conservación y Restauración Hídrica y Ecológica - Blog ATUK
Figura 1. Proceso metodológico para la identificación de las áreas prioritarias de intervención. Fuente: Román et al., 2020. Elaboración: ATUK Consultoría Estratégica, 2021.

Fase I: Recopilación de información geográfica

 

Para la recopilación de información geográfica se utiliza datos oficiales disponibles a nivel nacional, así como información disponible generada específicamente del área de estudio. Es muy importante considerar que, para el uso de esta información, se debe cubrir completamente el ámbito geográfico de estudio, y en lo posible no dejar espacios con vacíos de información.

 

Fase II: Análisis espacial de la oferta de servicios ecosistémicos hídricos

El análisis espacial de los servicios ecosistémicos hídricos se divide en dos procesos que priorizan las áreas en términos de regulación hídrica y control de erosión. La definición de estos servicios también aporta en la identificación de las áreas de conservación y restauración.

 

Las variables que conforman el análisis espacial de los servicios ecosistémicos, pasan por un proceso de clasificación y ponderación. La ponderación que determina la importancia relativa de las variables y se obtiene mediante de talleres de trabajo y validación con expertos, donde se asigna un peso específico a las variables que comprenden la regulación hídrica y el control de erosión. La asignación de los pesos sigue  las recomendaciones de la Guía de Aplicación de la Herramienta de Identificación Rápida de Oportunidades para la Infraestructura Natural (HIRO) enfocada a Servicios Ecosistémicos Hídricos (CONDESAN 2020a), así como una revisión del equipo técnico. El método empleado para realizar la ponderación parte del Proceso de Análisis Jerárquico (Saaty T. 1990), el cual forma parte de las técnicas multicriterio discretas.  Este método se basa en la comparación por pares de diferentes criterios (variables/indicadores) para optimizar la toma de decisiones cuando se requiere priorizar opciones.

 

Fase III: Vínculo de la oferta de servicios ecosistémicos hídricos y las áreas prioritarias para conservación y restauración

 

Una vez que los servicios ecosistémicos hídricos para la regulación hídrica y el control de erosión han sido mapeados, estos se presentan para toda el área de estudio en 5 categorías las mismas que se detallan a continuación:

  • Muy baja: Muy baja regulación hídrica / Muy bajo control de erosión
  • Baja: Baja regulación hídrica / Bajo control de erosión
  • Moderada: Moderada regulación hídrica / Moderado control de erosión
  • Alta: Alta regulación hídrica / Alto control de erosión
  • Muy alta: Muy alta regulación hídrica / Muy alto control de erosión

 

Estas categorías ayudan a priorizar las áreas de mayor importancia para las intervenciones en territorio. La información en esta sección corresponde a aquella que permite conocer las condiciones particulares de los ecosistemas, así como características físicas que determinan su funcionamiento. En particular, las áreas degradadas sin cobertura vegetal en zonas de peligro de movimiento de masa e inundación aumentan el riesgo de la población y la infraestructura a los eventos climatológicos extremos. En ese sentido, se propone un proceso que de manera estratégica nos aproxime a la identificación de áreas para la instalación de infraestructura natural. Este proceso involucra identificar aquellas áreas degradadas y las zonas con oportunidades para la restauración y conservación que se superponen con las zonas de peligros y exposición, de modo que al intervenir en ellas contribuyan a la recuperación y al mejor funcionamiento de los ecosistemas; y en ese sentido a la reducción de la posibilidad de su manifestación y del nivel de daño que podrían ocasionar estos peligros, así como a la reducción de la exposición (CONDESAN 2020b).

 

Con las áreas degradadas en zonas de peligro se identificarán las áreas de conservación, con la finalidad de identificar posibles sitios importantes en términos de conectividad del paisaje, para finalmente ubicar las áreas priorizadas para la conservación y restauración, en base a un análisis e interpretación espacial de los resultados, así como mediante la validación campo y un taller con los actores que se encuentran en territorio.

 

Conservación y Restauración Hídrica y Ecológica - Blog ATUK
Figura 2. Identificación de áreas de conservación y restauración. Elaboración: ATUK Consultoría Estratégica, 2021.

Referencias:

CONDESAN. 2020a. «Guía HIRO – Herramienta de Identificación Rápida de Oportunidades para la Infraestructura Natural en la Gestión del Riesgo de Desastres». Condesan (blog). 2020. https://condesan.org/recursos/guia-hiro-herramienta-identificacion-rapida-oportunidades-la-infraestructura-natural-la-gestion-del-riesgo-desastres/.

 

———. 2020b. «Herramienta de Identificación Rápida de Oportunidades para la Infraestructura Natural en la Gestión del Riesgo de Desastres». Forest Trends Association.

 

Saaty T. 1990. «The analytic hierarchy process in conflict management. International Journal of Conflict Management». https://doi.org/10.1108/eb022672.

 

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El agua cotizando en Wall Street

Desde el 6 de diciembre de 2020 Wall Street protagonizó titulares alrededor del mundo porque, como describieron algunos medios especializados, “El agua se unió al oro, el petróleo y otras materias primas negociadas en Wall Street”. En efecto el 7 de diciembre de 2020 CME Group Inc., una firma especializada en contratos de futuros, lanzó las primeras opciones para adquirir este tipo de contratos con base en el índice NQH20. El ‘Nasdaq Veles California Water Index (NQH2O)’, desarrollado en 2018 por Nasdaq en alianza con Veles Water y WestWater Research, es un índice que compara el precio al contado de los cinco mercados más grandes de agua del estado de California, Estados Unidos, para obtener un valor promedio semanal que se expresa en dólares estadounidenses por acre-pie. Un acre-pie es una medida volumétrica equivalente a 1 233 metros cúbicos (imaginemos que estamos en un estadio de fútbol americano y que las tres cuartas partes de este estadio están llenas de agua hasta nuestra canilla -1 pie o 30 cm de altura- o imaginemos 2,5 millones de botellas de agua personales).

     En estas primeras opciones de compra de futuros, el NQH2O cotizó en US$ 486,53 por acre-pie; mas lo que efectivamente cotiza no es el precio -mucho menos el valor- del agua sino los derechos de su uso, en California, en un período de tiempo (futuro) definido. ¿Qué significa esto? Pues para entenderlo veamos que es el mercado de futuros.

El mercado de futuros o ‘fordwards’ consiste en la negociación de contratos de compra y venta de bienes -o uso de esos bienes- a una fecha futura mediante un acuerdo de precio, cantidad y tiempo de vencimiento entre el comprador y vendedor. Se originaron en Chicago, Estados Unidos, hace aproximadamente 173 años como un sistema de protección, regulación y estabilización de precios de productos agrícolas. Así, un productor vende a un determinado precio su futura cosecha y quién compra se arriesga a perder -si al momento de recibir la cosecha el precio en el mercado es menor al pactado- o a ganar -si el precio de la cosecha que recibe es mayor al pactado

agua wall street

Figura 1. Evolución del índice NQH2O a lo largo del tiempo. tradingview.com, 2021.

En el caso del índice NQH2O, la compra y venta del derecho del uso de agua por un período de tiempo determinado, permitiría que agricultores, ganaderos u otros grandes consumidores -como la industria del papel, metalúrgica, hidroeléctrica, etc.- dispongan de un precio determinado a futuro, una especie de precio-garantía ante la incertidumbre futura, que les ayude a evitar incrementos de costos en su producción si el precio del agua sube abruptamente -porque su disponibilidad baja- debido a condiciones adversas fuera de su control como sequías o incendios.


Los contratos de futuros no llevan implícito la entrega inmediata del bien subyacente -en este caso el derecho de uso del agua- cuando se ejecuta la operación de compra y venta, sino permiten que la transacción se realice en un momento y precio pactados de antemano. Es decir, el comprador y el vendedor llegan a un acuerdo para que dentro de un año, por ejemplo, el vendedor entregue al comprador el derecho de uso de una cantidad de agua determinada a un precio determinado (que acordaron en el momento de la firma del contrato) en dólares estadounidenses por acre-pie.


¿Podrían estos contratos de futuros ayudar a gestionar eficientemente el agua? Hipotéticamente los agentes con derechos sobre el uso de agua podrían buscar disponer de excedentes (a través de una gestión eficiente de sus recursos) para colocarlos en el mercado y acceder a financiamiento que eventualmente se canalice a la conservación y/o protección del agua.


¿Qué puede salir mal? Es posible que algunos agentes -por ejemplo, aquellos que no utilizan el agua en su proceso productivo- adquieran derechos de uso futuro para especular con ellos.

En cualquier caso ahora los inversionistas, agricultores o municipios podrán protegerse -y apostar- por la futura disponibilidad -o escasez- de agua en California. El Nasdaq Veles California Water Index (NQH2O) a la fecha de escritura de este artículo (2021, Mayo 21) cotizaba en US$ 877,36 dólares; 80% más alto que 165 días antes cuando CME Group Inc. puso a disposición el mercado de agua al contado de California (valorado en US$ 1,1 mil millones de dólares). ¿Quienes ganaron y perdieron durante este tiempo? ¿Quienes ganarán y perderán más adelante? El tiempo nos lo dirá.

Referencias:

Chipman, K. (2020, Diciembre 5). California Water Futures Begin Trading Amid Fear of Scarcity. Bloomberg Green. Recuperado de: https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-12-06/water-futures-to-start-trading-amid-growing-fears-of-scarcity

Nasdaq (2021, Mayo 5). Nasdaq Veles California Water Index (NQH2O). Recuperado de: https://www.nasdaq.com/market-activity/index/nqh2o

Nasdaq. (s.f.). A Clear Solution for Water Price Discovery. Recuperado de: https://www.nasdaq.com/solutions/nasdaq-veles-water-index

Trading View (2021, Mayo 5). THE NASDAQ VELES CALIFORNIA WATER INDEX. Recuperado de: https://es.tradingview.com/symbols/NASDAQ-NQH2O/

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El estallido científico en los páramos

Ecosistema Paramos - ATUK

Figura 1. Los páramos se extienden en los Andes del Norte en Sudamérica, desde el norte de Perú, a través de Ecuador, Colombia, noroeste de Venezuela, y hasta Costa Rica. Fuente: Correa et al., 2020.

Los páramos son ecosistemas estratégicos que juegan un papel esencial en los ciclos regionales y globales de agua, carbono y nutrientes. Son consideradas como torres de agua y proveedores de servicios ecosistémicos desde las montañas hacia las tierras bajas de la vertiente Pacífica, Caribe y Amazónica. También, los páramos son centros de biodiversidad y de patrimonio natural y cultural para las poblaciones locales, y son altamente vulnerables a las actividades humanas y a los cambios ambientales y climáticos. Sin embargo, a pesar de su importancia y vulnerabilidad, apenas tres décadas atrás los páramos eran regiones poco estudiadas. En las últimas dos décadas, un esfuerzo regional multisectorial e interinstitucional ha generado un estallido de investigación científica cubriendo desde las ciencias naturales hasta las ciencias sociales.

Ecosistema Paramos - ATUK

Figura 2. El crecimiento de las investigaciones sobre los páramos y la explosión científica en las últimas décadas. Fuente: Correa et al., 2020.

En este compendio de investigación científica, mostramos algunos de los hallazgos más importantes generados en las últimas dos décadas en torno a agua, carbono, clima, y ecología de los páramos, principalmente en el Ecuador.

Sarmiento (2000) cuantifica los componentes del balance hídrico en los páramos venezolanos.

Sklenar & Ramsay (2001) investigan la diversidad de la vegetación zonal de los páramos en Ecuador.

Mena et al. (2001) publican un primer análisis de los páramos en el libro “Los páramos del Ecuador” en miras a un proyecto regional de páramos andinos.

Poulenard et al. (2001) realizan estudios de erosión de suelos por escorrentía usando simuladores de lluvia en un páramo ecuatoriano.

  • Link: Poulenard, J., Podwojewski, P., Janeau, J.-L., & Collinet, J. (2001). Runoff and soil erosion under rainfall simulation of Andisols from the Ecuadorian páramo: Effect of tillage and burning. Catena, 45(3), 185–207. https://doi.org/10.1016/S0341-8162(01)00148-5

Hofstede et al. (2002) reportan los impactos de las plantaciones de pino sobre los suelos y la vegetación de los páramos ecuatorianos.

Buytaert et al. (2002) evalúan los impactos de las actividades humanas sobre las propiedades de los suelos de un páramo al sur del Ecuador.

  • Link: Buytaert, W., Deckers, J., Dercon, G., Bièvre, B. D., Poesen, J., & Govers, G. (2002). Impact of land use changes on the hydrological properties of volcanic ash soils in South Ecuador, Soil Use and Management. http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/22202

Podwojewski et al. (2002) realizan un análisis de los efectos del sobrepastoreo sobre la vegetación y los suelos de los páramos del norte de Ecuador.

  • Link: Podwojewski, P., Poulenard, J., Zambrana, T., & Hofstede, R. (2002). Overgrazing effects on vegetation cover and properties of volcanic ash soil in the páramo of Llangahua and La Esperanza (Tungurahua, Ecuador). Soil Use and Management, 18(1), 45–55. https://doi.org/10.1111/j.1475-2743.2002.tb00049.x

Farley et al. (2004) analizan los efectos de la conversión de páramos a plantaciones de pino sobre la retención de agua y de carbono en los suelos.

  • Link: Farley, K. A., Kelly, E. F., & Hofstede, R. G. M. (2004). Soil organic carbón and water retention after conversion of grasslands to pine plantations in the Ecuadorian Andes. Ecosystems, 7(7), 729–739. https://doi.org/10.1007/s10021-004-0047-5

Buytaert et al. (2005) muestran evidencia del impacto de los cambios en el uso del suelo sobre el comportamiento hidrológico de los suelos de páramos al sur de Ecuador.

  • Link: Buytaert, W., Wyseure, G., De Bièvre, B., & Deckers, J. (2005). The effect of land-use changes on the hydrological behaviour of Histic andosols in South Ecuador. Hydrological Processes, 19(20), 3985–3997. https://doi.org/10.1002/hyp.5867

Kapelle & Uffelen (2005) publicaron el libro “Páramos de Costa Rica”, presentando la geomorfología, ecología y paleoclima de América Central.

Buytaert et al. (2006a) analizan la variabilidad espacial de la lluvia a pequeña escala en los páramos del austro del Ecuador.

  • Link: Buytaert, W., Célleri, R., Willems, P., De Bièvre, B., & Wyseure, G. (2006). Spatial and temporal rainfall variability in mountainous areas: A case study from the south Ecuadorian Andes. Journal of Hydrology, 329, 413–421. https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2006.02.031

Buytaert et al. (2006b) publican la mayor revisión de información científica a la fecha sobre los impactos humanos en la hidrología de los páramos andinos.

  • Link: Buytaert, W., Célleri, R., De Bièvre, B., Cisneros, F., Wyseure, G., Deckers, J., & Hofstede, R. (2006). Human impact on the hydrology of the Andean páramos. Earth-Science Reviews, 79(1–2), 53–72. https://doi.org/10.1016/j.earscirev.2006.06.002

Molina et al. (2007) analizan la generación de caudales en cuencas andinas degradadas.

  • Link: Molina, A., Govers, G., Vanacker, V., Poesen, J., Zeelmaekers, E., & Cisneros, F. (2007). Runoff generation in a degraded Andean ecosystem: Interaction of vegetation cover and land use. Catena, 71(2), 357–370. https://doi.org/10.1016/j.catena.2007.04.002

Buytaert et al. (2007) evaluan los efectos de la forestación con pinos y de los cultivos con papas sobre el rendimiento hídrico de los páramos húmedos.

  • Link: Buytaert, W., Iñiguez, V., & Bièvre, B. D. (2007). The effects of afforestation and cultivation on water yield in the Andean páramo. Forest Ecology and Management, 251, 22–30. https://doi.org/10.1016/j.foreco.2007.06.035

Favier et al. (2008) muestran evidencias de flujos de agua subterránea dentro de los páramos del volcán Antisana al norte de Ecuador.

  • Link: Favier, V., Coudrain, A., Cadier, E., Francou, B., Ayabaca, E., Maisincho, L., …, Wagnon, P. (2008). Evidence of groundwater flow on Antizana ice-covered volcano, Ecuador/Mise en évidence d’écoulements souterrains Sur le volcan englacé Antizana, Equateur. Hydrological Sciences Journal, 53(1), 278–291. https://doi.org/10.1623/hysj.53.1.278

Célleri & Feyen (2009) realizan una revisión del estado del conocimiento sobre los ecosistemas andinos.

  • Link: Célleri, R., & Feyen, J. (2009). The hydrology of tropical Andean ecosystems: Importance, knowledge status, and perspectives. Mountain Research and Development, 29(4), 350–355. https://doi.org/10.1659/mrd.00007

Josse et al. (2009) publican el “Atlas de los Andes del Norte y Centro” cubriendo las regiones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

  • Link: Josse, C., Cuesta, F., Navarro, G., Barrena, V., Cabrera, E., Chacón-Moreno, E., …, Tovar, A. (2009). Atlas de los Andes del norte y centro. Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, Secretar a general de la comunidad Andina, Programa regional ECOBONA, CONDESAN, Proyecto Páramo Andino, Programa Bio Andes, Eco Ciencia, Nature Serve, LTA-UNALM, IAvH, ICAE-ULA, CDC-UNALM, RUMBOL SRL, Lima, Perú. [online]. Retrieved from http://www.condesan.org/ppa/node/3678

Célleri et al. (2010) realizan el lanzamiento científico oficial de la Iniciativa Regional de Monitoreo Hidrológico de Ecosistemas Andinos (iMHEA).

  • Link: Célleri, R., Buytaert, W., De Bièvre, B., Tobón, C., Crespo, P., Molina, J., & Feyen, J. (2009). Understanding the hydrology of tropical Andean ecosystems through an Andean network of basins, IAHS-AISH Publication. http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/22089

Crespo et al. (2010) realizan un resumen de los impactos del cambio de uso del suelo sobre la hidrología de los páramos húmedos del sur del Ecuador.

Roa-García et al. (2011) muestran evidencias del papel de los suelos y sus usos en la regulación del ciclo del agua en cuencas de páramos pequeñas.

  • Link: Roa-García, M. C., Brown, S., Schreier, H., & Lavkulich, L. M. (2011). The role of land use and soils in regulating water flow in small headwater catchments of the Andes. Water Resources Research, 47(5), 1–12. https://doi.org/10.1029/2010WR009582

Ríos-Touma et al. (2011, 2012) caracterizan procesos relacionados a los invertebrados acuáticos como indicadores de salud de los ríos andinos.

  • Link: Ríos-Touma, B., Encalanda, A.C., & Prat, N. (2011). Macroinvertebrate Assemblages of an Andean High-Altitude Tropical Stream: The Importance of Season and Flow. International Review of Hydrobiology, 96, 667–685. https://doi.org/10.1002/iroh.201111342
  • Link: Ríos-Touma, B., Prat N., & Encalada, A.C. (2012). Invertebrate drift and colonization processes in a tropical Andean stream. Aquatic Biology, 14, 233–246. https://doi.org/10.3354/ab00399

Buytaert et al. (2011) evalúan los impactos potenciales del cambio climático para los ecosistemas altoandinos.

  • Link: Buytaert, W., Cuesta-Camacho, F., & Tobón, C. (2011). Potential impacts of climate change on the environmental services of humid tropical alpine regions. Global Ecology and Biogeography, 20(1), 19–33. https://doi.org/10.1111/j.1466-8238.2010.00585.x

Llambí et al. (2012) publican el libro “Ecología, Hidrología y Suelos del Páramo” realizando un resumen para no especialistas de los hallazgos científicos hasta la fecha.

Buytaert & De Bièvre (2012) realizan un análisis de los impactos del cambio climático y del crecimiento poblacional sobre los recursos hídricos en los Andes tropicales.

  • Link: Buytaert, W., & De Bièvre, B. (2012). Water for cities: The impact of climate change and demographic growth in the tropical Andes. Water Resources Research, 48(8), 1–13. https://doi.org/10.1029/2011WR011755

Tovar et al. (2013) reportan impactos del cambio climático sobre los ecosistemas andinos debido a los cambios de temperatura que determinan sus límites geográficos.

Andrade et al. (2013) y Segovia-Salcedo & & Quijia-Lamina (2014) estudian la genética de los polylepis (los árboles de papel) presentes en los páramos del norte de Ecuador.

Guallpa & Célleri (2013), Muñoz et al. (2016) y Zucozhañay & Célleri (2018) empiezan a evaluar las incertidumbres relacionadas a la ubicación y características de los equipo de monitoreo.

  • Link: Guallpa, M., & Célleri, R. (2013). Efecto de la estimación de la presi n atmosférica sobre el cálculo de niveles de agua y caudales. 5-13. http://aqua-lac.org/index.php/Aqua-LAC/article/view/110
  • Link: Muñoz, P., Célleri, R., & Feyen, J. (2016). Effect of the resolution of tipping-bucket rain gauge and calculation method on rainfall intensities in an Andean mountain gradient. Water, 8(11), 534. https://doi.org/10.3390/w8110534
  • Link: Sucozhañay, A., & Célleri, R. (2018). Impact of rain gauges distribution on the runoff simulation of a small mountain catchment in southern Ecuador. Water, 10(9), 1169. https://doi.org/10.3390/w10091169

Mora et al. (2014), Avilés et al. (2015, 2016) y Muñoz et al. (2018) muestran que los modelos hidrológicos comienzan a reproducir con mayor precisión los caudales observados, a lo largo del año y en condiciones de sequías e inundaciones.

  • Link: Mora, D., Campozano, L., Cisneros, F., Wyseure, G., & Willems, P. (2014). Climate changes of hydrometeorological and hydrological extremes in the Paute basin, Ecuadorean Andes. Hydrology and Earth System Sciences, 18(2), 631–648. https://doi.org/10.5194/hess-18-631-2014
  • Link: Avilés, A., Célleri, R., Paredes, J., & Solera, A. (2015). Evaluation of Markov chain based drought forecasts in an Andean regulated river basin using the skill scores RPS and GMSS. Water Resources Management, 29, 1949–1963. https://doi.org/10.1007/s11269-015-0921-2
  • Link: Avilés, A., Célleri, R., Solera, A., & Paredes, J. (2016). Probabilistic forecasting of drought events using Markov chain- and Bayesian networkbased models: A case study of an Andean regulated river basin. Water, 8(2), 37. https://doi.org/10.3390/w8020037
  • Link: Muñoz, P., Orellana-Alvear, J., Willems, P., & Célleri, R. (2018). Flash-flood forecasting in an Andean mountain catchment-development of a stepwise methodology based on the random forest algorithm. Water, 10(11), 1519. https://doi.org/10.3390/w10111519

Padrón, et al. (2015) demuestra que durante el 80% del tiempo, la lluvia en un páramo al sur del Ecuador cae a baja intensidad (el tipo de lluvia llamado “páramo” comúnmente).

  • Link: Padrón, R. S., Wilcox, B. P., Crespo, P., & Célleri, R. (2015). Rainfall in the Andean páramo: New insights from high-resolution monitoring in southern Ecuador. Journal of Hydrometeorology, 16(3), 985–996. https://doi.org/10.1175/JHM-D-14-0135.1

Córdova et al. (2015) comparan diferentes métodos para la cuantificación de la evapotranspiración en alta montaña y dan recomendaciones técnicas ante la escasez de datos.

  • Link: Córdova, M., Carrillo-Rojas, G., Crespo, P., Wilcox, B., & Célleri, R. (2015). Evaluation of the penman-Monteith (FAO 56 PM) method for calculating reference evapotranspiration using limited data. Mred, 35(3), 230–239. https://doi.org/10.1659/MRD-JOURNAL-D-14-0024.1

Segovia-Salcedo et al. (2015) presentan un inventario de las colecciones biológicas del Ecuador  con  miras  a  la  creación  de  una  Base  Nacional  de  Datos  de  Biodiversidad.

  • Link: Segovia-Salcedo, M. C., Carrasco, L., & Acosta Buenaño, N. (2015). Las colecciones biológicas: Los tesoros escondidos de un país mega-diverso. Revista Ecuatoriana de Medicina y Ciencias Biológicas 36(2), 83–85. http://remcb-puce.edu.ec/remcb/article/view/278

Mosquera et al. (2015) encuentran relaciones entre la extensión de humedales y la generación de escorrentía superficial en páramos al sur del Ecuador.

  • Link: Mosquera, G. M., Lazo, P. X., Célleri, R., Wilcox, B. P., & Crespo, P. (2015). Runoff from tropical alpine grasslands increases with areal extent of wetlands. Catena, 125, 120–128. https://doi.org/10.1016/j.catena.2014.10.010

Ochoa-Tocachi et al. (2016a) publican el primer reporte de la Iniciativa Regional de Monitoreo Hidrológico de Ecosistemas Andinos (iMHEA).

  • Link: Ochoa-Tocachi, B. F., Buytaert, W., De Bièvre, B., Célleri, R., Crespo, P., Villacís, M., …, Arias, S. (2016). Impacts of land use on the hydrological response of tropical Andean catchments. Hydrological Processes, 30 (22), 4074–4089. https://doi.org/10.1002/hyp.10980

Flores-López et al. (2016) y Bremer et al. (2019) evalúan escenarios de cambio climático y cambio de uso del suelo para apoyar a la toma de decisiones y predecir potenciales beneficios o pérdidas económicas.

  • Link: Flores-López, F., Galaitsi, S. E., Escobar, M., & Purkey, D. (2016). Modeling of Andean páramo ecosystems’ hydrologicalresponse to environmental change. Water, 8(3), 94. https://doi.org/10.3390/w8030094
  • Link: Bremer, L. L., Farley, K. A., DeMaagd, N., Suárez, E., Cárate Tandalla, D., Vasco Tapia, S., & Mena Vásconez, P. (2019). Biodiversity outcomes of payment for ecosystem services: Lessons from páramo grasslands. Biodiversity and Conservation, 28(4), 885–908. https://doi.org/10.1007/s10531-019-01700-3

Mena-Vásconez et al. (2016, 2017) estudian las discrepancias en el uso productivo del agua de los páramos para producción de flores y alimentos.

  • Link: Mena-Vásconez, P., Boelens, R., & Vos, J. (2016). Food or flowers? Contested transformations of community food security and water use priorities under new legal and market regimes in Ecuador’s highlands. Journal of Rural Studies, 44, 227–238. https://doi.org/10.1016/j.jrurstud.2016.02.011
  • Link: Mena-Vásconez, P., Vincent, L., Vos, J., & Boelens, R. (2017). Fighting over water values: diverse framings of flower and food production with communal irrigation in the Ecuadorian Andes, Water International, 42(4), 443–461. http://dx.doi.org/10.1080/02508060.2017.1309511

Ochoa-Tocachi et al. (2016b) establecen guías para entender regionalmente los impactos del uso del suelo en los ecosistemas andinos hermanos de los páramos, la jalcas y las punas.

  • Link: Ochoa-Tocachi, B. F., Buytaert, W., & De Bièvre, B. (2016). Regionalization of land-use impacts on streamflow using a network of paired catchments. Water Resources Research, 52(9), 6710–6729. https://doi.org/10.1002/2016WR018596

Mosquera et al. (2016), Correa et al. (2017) y Riveros-Iregui et al. (2018) utilizan trazadores conservativos y bioreactivos para iluminar los procesos hidrológicos y flujos dentro del suelo.

  • Link: Mosquera, G. M., Célleri, R., Lazo, P. X., Vaché, K. B., Perakis, S. S., & Crespo, P. (2016). Combined use of isotopic and hydrometricdata to conceptualize ecohydrological processes in a high-elevation tropical ecosystem. Hydrological Processes, 30, 2930. https://doi.org/10.1002/hyp.10927
  • Link: Correa, A., Windhorst, D., Tetzlaff, D., Crespo, P., Célleri, R., Feyen, J., & Breuer, L. (2017). Temporal dynamics in dominant runoff sources and flow paths in the Andean p ramo. Water Resources Research, 53(7), 5998–6017. https://doi.org/10.1002/2016WR020187
  • Link: Riveros-Iregui, D. A., Covino, T. P., & Gonz lez-Pinz n, R. (2018). The importance of and need for rapid hydrologic assessments in Latin America. Hydrological Processes, 32(15), 2441–2451. https://doi.org/10.1002/hyp.13163

Minaya et al. (2016), Peña-Quemba et al. (2016) y Pesántez et al. (2018) estudian las concentraciones de carbono y nutrientes en los suelos y la vegetación.

  • Link: Minaya, V., Corzo, G., Romero-Saltos, H., van der Kwast, J., Lantinga, E., Galárraga-Sánchez, R., & Mynett, A. (2016). Altitudinal analysis of carbón stocks in the Antisana páramo, Ecuadorian Andes. Journal of Plant Ecology, 9(5), 553–563. https://doi.org/10.1093/jpe/rtv073
  • Link: Peña-Quemba, D., Rubiano-Sanabria, Y., & Riveros-Iregui, D. (2016). Effects of land use on soil CO2 flux in the páramo de Guerrero, Colombia. Agronom a Colombiana, 34(3), 364–373. https://doi.org/10.15446/agron.colomb.v34n3.58791
  • Link: Pesántez, J., Mosquera, G. M., Crespo, P., Breuer, L., & Windhorst, D. (2018). Effect of land cover and hydro-meteorological controls on soil water DOC concentrations in a high-elevation tropical environment. Hydrological Processes, 32(17), 2624–2635. https://doi.org/10.1002/hyp.13224

Correa et al. (2016) y Ochoa-Tocachi et al. (2018) generan metodologías para mejorar el monitoreo ecohidrológico de los páramos y otros ecosistemas para optimizar recursos.

  • Link: Correa, A., Windhorst, D., Crespo, P., Célleri, R., Feyen, J., & Breuer, L. (2016). Continuous versus event-based sampling: How many samples are required for deriving general hydrological understanding on Ecuador’s páramo region? Hydrological Processes, 30(22), 4059–4073. https://doi.org/10.1002/hyp.10975
  • Link: Ochoa-Tocachi, B. F., Buytaert, W., Antiporta, J., Acosta, L., Bardales, J. D., Célleri, R., …, De Bièvre, B. (2018). High-resolution hydrometeorological data from a network of headwater catchments in the tropical Andes. Scientific Data, 5, 180080. https://doi.org/10.1038/sdata.2018.80

Cuesta et al. (2017) analizan los patrones latitudinales y altitudinales de comunidades de vegetación en los Andes.

  • Link: Cuesta, F., Muriel, P., Llambí, L. D., Halloy, S., Aguirre, N., Beck, S., …, Gosling, W. D. (2017). Latitudinal and altitudinal patterns of plant community diversity on mountain summits across the tropical Andes. Ecography, 40(12), 1381–1394. https://doi.org/10.1111/ecog.02567

Orellana-Alvear et al. (2017) y Bendix et al. (2017) utilizan la primera red de radares instalada en páramos RADARNET-SUR para detectar la baja frecuencia de lluvias intensas y confirmar su variación espacial.

  • Link: Orellana-Alvear, J., Célleri, R., Rollenbeck, R., & Bendix, J. (2017). Analysis of rain types and their Z–R relationships at different locations in the high Andes of southern Ecuador. Journal of Applied Meteorology and Climatology, 56(11), 3065–3080. https://doi.org/10.1175/JAMC-D-17-0009.1
  • Link: Bendix, J., Fries, A., Z rate, J., Trachte, K., Rollenbeck, R., Pucha-Cofrep, F., …, Achilles, S. (2017). RadarNet-Sur first weather radar network in tropical high mountains. Bulletin of the American Meteorological Society, 98(6), 1235–1254. https://doi.org/10.1175/BAMS-D-15-00178.1

Cárdenas et al. (2017) reportan las contribuciones de la “precipitación oculta” (la que es capturada en neblina) al balance hídrico de un páramo colombiano.

  • Link: Cárdenas, M. F., Tobón, C., & Buytaert, W. (2017). Contribution of occult precipitation to the water balance of p ramo ecosystems in the Colombian Andes. Hydrological Processes, 31(24), 4440–4449. https://doi.org/10.1002/hyp.11374

Yuste et al. (2017) examinan la capacidad de los suelos de páramos para almacenar carbono y su sensibilidad a la temperatura y humedad.

  • Link: Yuste, J. C., Hereş, A. M., Ojeda, G., Paz, A., Pizano, C., García-Angulo, D., & Lasso, E. (2017). Soil heterotrophic CO2 emissions from tropical high-elevation ecosystems (Páramos) and their sensitivity to temperature and moisture fluctuations. Soil Biology and Biochemistry, 110, 8–11. https://doi.org/10.1016/j.soilbio.2017.02.016

Ochoa-Sánchez et al. (2018) realizan la cuantificación más precisa de la intercepción del agua por la vegetación de pajonal en un páramo al sur del Ecuador.

  • Link: Ochoa-Sánchez, A., Crespo, P., & Célleri, R. (2018). Quantification of rainfall interception in the high Andean tussock grasslands. Ecohydrology, 11(3), e1946. https://doi.org/10.1002/eco.1946

Tenorio et al. (2018) y Molina et al. (2019) estudian las cargas químicas y físicas de los ríos de los páramos que alteran su calidad.

  • Link: Molina, A., Vanacker, V., Corre, M. D., & Veldkamp, E. (2019). Patterns in soil chemical weathering related to topographic gradients and vegetation structure in a high Andean tropical ecosystem. Journal of Geophysical Research: Earth Surface, 124, 666–685. https://doi.org/10.1029/2018JF004856
  • Link: Tenorio, G. E., Vanacker, V., Campforts, B., Álvarez, L. Zhiminaicela, S., Vercruysse, K., Molina, A., & Govers, G. (2018). Tracking spatial variation in river load from Andean highlands to inter-Andean valleys. Geomorphology, 308, 175–189. https://doi.org/10.1016/j.geomorph.2018.02.009

Esquivel-Hernández et al. (2018), Chai et al. (2020) y Quesada-Román, et al. (2020) marcan el creciente futuro de la investigación de los páramos de América Central.

  • Link: Esquivel-Hernández, G., Mosquera, G. M., Sánchez-Murillo, R., Quesada-Román, A., Birkel, C., Crespo, P., …, Boll, J. (2019). Moisture transport and seasonal variations in the stable isotopic composition of rainfall in central American and Andean páramo during El Niño conditions (2015–2016). Hydrological Processes, 33(13), 1802–1817. https://doi.org/10.1002/hyp.13438
  • Link: Chai, L. L., Hernández-Ramírez, G., Hik, D. S., Barrio, I. C., Frost, C. M., Chinchilla Soto, C., & Esquivel-Hern ndez, G. (2020). A methane sink in the central American high elevation páramo: Topographic, soil moisture and vegetation effects. Geoderma, 362, 114092. https://doi.org/10.1016/j.geoderma.2019.114092
  • Link: Quesada-Román, A., Ballesteros-C novas, J. A., Guillet, S., Madrigal-González, J., & Stoffel, M. (2020). Neotropical Hypericum irazuense shrubs reveal recent ENSO variability in costa Rican páramo. Dendrochronologia, 61, 125704. https://doi.org/10.1016/j.dendro.2020.125704

Caiza-Guamba et al. (2018, 2021), Segovia-Salcedo et al. (2018), Morales-Moreno et al. (2018), Ames-Martínes et al. (2019) y Camel et al. (2019) presentan detalles ecológicos de las especies del género Polylepis en ecosistemas altoandinos de Ecuador y Perú.

Flantua et al. (2019) evaluan cómo las fluctuaciones de clima en combinación con la topografía influencian la conectividad de los hábitats a lo largo de miles de años.

  • Link: Flantua, S. G. A., O’Dea, A., Onstein, R. E., Giraldo, C., & Hooghiemstra, H. (2019). The flickering connectivity system of the north Andean páramos. Journal of Biogeography, 46(8), 1808–1825. https://doi.org/10.1111/jbi.13607

Carrillo-Rojas et al. (2019) determinan la “respiración del páramo”, encontrando que los páramos podrían convertirse en fuentes de emisión de gases de efecto invernadero si no son conservados en estado natural.

  • Link: Carrillo-Rojas, G., Silva, B., Rollenbeck, R., Célleri, R., & Bendix, J. (2019). The breathing of the Andean highlands: Net ecosystem exchange and evapotranspiration over the páramo of southern Ecuador. Agricultural and Forest Meteorology, 265, 30–47. https://doi.org/10.1016/j.agrformet.2018.11.006

Ochoa-Sánchez et al. (2019, 2020) y Ramón-Reinoso et al. (2019) realizan las cuantificaciones más precisas de la evapotranspiración de los páramos utilizando la última tecnología.

  • Link: Ochoa-Sánchez, A., Crespo, P., Carrillo-Rojas, G., Sucozha ay, A., & Célleri, R. (2019). Actual evapotranspiration in the high Andean grasslands: A comparison of measurement and estimation methods. Frontiers in Earth Science, 7, 55. https://doi.org/10.3389/feart.2019.00055
  • Link: Ochoa-Sánchez, A. E., Crespo, P., Carrillo-Rojas, G., Mar n, F., & Célleri, R. (2020). Unravelling evapotranspiration controls and components in tropical Andean tussock grasslands. Hydrological Processes, 34(9), 2117–2127. https://doi.org/10.1002/hyp.13716
  • Link: Ramón-Reinozo, M., Ballari, D., Cabrera, J. J., Crespo, P., & Carrillo-Rojas, G. (2019). Altitudinal and temporal evapotranspiration dynamics via remote sensing and vegetation index-based modelling over a scarce-monitored, high-altitudinal Andean páramo ecosystem of southern Ecuador. Environment and Earth Science, 78(11), 340. https://doi.org/10.1007/s12665-019-8337-6

Lazo et al. (2019) resumen el papel de la vegetación, los suelos y la lluvia sobre el almcenamiento de agua y los servicios hidrológicos de los páramos.

  • Link: Lazo, P. X., Mosquera, G. M., McDonnell, J. J., & Crespo, P. (2019). The role of vegetation, soils, and precipitation on water storage and hydrological services in Andean páramo catchments. Journal of Hydrology, 572, 805–819. https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2019.03.050

Leon-Garcia & Lasso (2019), Lasso et al. (2020) realizan análisis de la alta tolerancia natural de las plantas de páramo a la temperatura y al calentamiento global.

  • Link: León-García, I. V., & Lasso, E. (2019). High heat tolerance in plants from the Andean highlands: Implications for paramos in a warmer world. PLoS ONE 14(11): e0224218. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0224218
  • Link: Lasso, E.,  Matheus-Arbeláez, P., Gallery, R. E., Garzón-López, C., Cruz, M., Leon-Garcia, I. V., Aragón, L., Ayarza-Páez, A., & Yuste, J. C. (2020). Frontiers in Ecology and Evolution, 9, 615006. https://doi.org/10.3389/fevo.2021.615006

Encalada et al. (2019) publican una perspectiva global de los ríos de montañas tropicales.

  • Link: Encalada, A. C., Flecker, A., Le Roy Poff, N., Suáres, E., Herrera-R, G. A., Ríos-Touma, B., Jumani, S., Larson E. I.,  & Anderson, E. P. (2019). A global perspective on tropical montane rivers. Science, 365, 1124–1129. https://doi.org/10.1126/science.aax1682

Garzón-López & Lasso (2020) desarrollan una metodología de identificación remota de plantas en los páramos utilizando drones.

  • Link: Garzon-Lopez, C. X., & Lasso, E. (2020). Species Classification in a Tropical Alpine Ecosystem Using UAV-Borne RGB and Hyperspectral Imagery. Drones, 4(4), 69. https://doi.org/10.3390/drones4040069

Palacios (2000) analiza las relaciones de poder y de género en los sistemas comunitarios de agua en Ecuador, específicamente al sur del país.

Correa et al. (2020) publican un análisis de cómo ha evolucionado la producción científica en los páramos andinos históricamente.

  • Link: Correa, A., Ochoa-Tocachi, B. F., Birkel, C., Ochoa-Sánchez, A., Zogheib, C., Tovar, C., & Buytaert, W. (2020) A concerted research effort to advance the hydrological understanding of tropical páramos. Hydrological Processes (34), 4609–4627. https://doi.org/10.1002/hyp.13904

Berrones et al. (2021) evalúan las mediciones de neblina en páramos al sur de Ecuador y determinan que puede sumar hasta 22% del agua disponible.

  • Link: Berrones, G., Crespo, P., Wilcox, B. P., Tobón, C., & Célleri, R. (2021). Assessment of fog gauges and their effectiveness in quantifying fog in the Andean páramo. Ecohydrology, e2300. https://doi.org/10.1002/eco.2300

Cruz & Lasso (2021) estudian las estrategias ecofisiológicas de las plantas de los páramos desarrolladas por las condiciones extremas en estos ecosistemas.

Manosalvas et al. (2021) estudia la resistencia de una comunidad indígena habitante de los páramos del norte de Ecuador para proteger y reinventar su territorio e identidad hidrosocial.

  • Link: Manosalvas, R., Hoogesteger, J., & Boelens, R. (2021). Contractual Reciprocity and the Re-Making of Community Hydrosocial Territories: The Case of La Chimba in the Ecuadorian páramos. Water, 13, 1600. https://doi.org/10.3390/w13111600

Patiño et al. (2021) realizan un resumen de la evidencia científica existente sobre los impactos de las prácticas humanas sobre los suelos de los páramos.

  • Link: Patiño, S., Hernández, Y., Plata, C., Domínguez, I., Daza, M., Oviedo-Ocaña, R., Buytaert, W., & Ochoa-Tocachi B. F. (2021). Influence of land use on hydro-physical soil properties of Andean páramos and its effect on streamflow buffering. Catena, 202, 105227. https://doi.org/10.1016/j.catena.2021.105227

Así, mucha más investigación se sigue generando en los páramos andinos. Este 23 de junio, Día Nacional de los Páramos, recordamos el valor estratégico de estos ecosistemas y la necesidad de conservarlos, protegerlos, manejarlos y recuperarlos usando evidencia científica.

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Cuantificación y Adicionalidad del Carbono

¿Cómo cuantificar y demostrar la adicionalidad en un proyecto de carbono?

En la entrada anterior de nuestra serie Mercados de Carbono habíamos definido el ciclo de un proyecto, los cinco pasos básicos para su registro -en base al estándar VCS y habíamos definido la adicionalidad que, según la Norma ISO 14064-2:2019, se refiere a “(…) Las reducciones de emisiones/aumentos de remociones de GEI causados por un proyecto de GEI se pueden describir como adicionales si son mayores en cantidad que el volumen de las reducciones de emisiones/aumentos de remociones de GEI que hubieran ocurrido en ausencia del proyecto”.

En esta entrada vamos a ejemplificar el cálculo de la adicionalidad y los escenarios que son necesarios definir para ello.

¿Cómo se originan los “beneficios” de carbono de un proyecto?

Primero recordemos que un proyecto es un conjunto de actividades que busca obtener un conjunto de resultados específicos. En un proyecto de carbono, el conjunto de actividades planificadas tiene por objeto evitar las emisiones de CO2 o capturarlas. Esta reducción de emisiones o aumento de remociones son, teóricamente, proporcionales al conjunto de actividades que se propone en el proyecto y, por supuesto, tienen un costo en el tiempo.

Cuantificación de Carbono

¿Cómo se distinguen los “beneficios” de carbono entre proyectos/escenarios?

Un diferente conjunto de actividades (incluso en un mismo ecosistema), supone un costo diferente y unos beneficios diferentes; es decir, escenarios diferentes. Pensemos en un proyecto con un conjunto de X actividades cuyo (potencial) costo es Y que (pretende) generar Z beneficios. El triple X, Y, Z es, entonces, un escenario. Un mismo proyecto podría tener diferentes escenarios si se definen diferentes conjuntos de actividades, costos y resultados/beneficios dentro del mismo. Sin embargo, para efectos de conceptualización y evitar confusiones utilizaremos el término proyecto para referirnos a un conjunto de acciones, costos y beneficios; por lo que un proyecto, en esta entrada, es un escenario.

Cuantificación de Carbono
Registro de un proyecto de carbono

La cuantificación de la adicionalidad de un proyecto depende de, al menos, tres escenarios. El primero es un escenario actual BASE, un estado del lugar de intervención antes del proyecto. El segundo es un escenario de línea base Business as Usual, BAU -por sus siglas en inglés-, que consiste en una estimación de cómo reaccionaría el escenario BASE en ausencia de intervención del proyecto de carbono. El tercero es un escenario del proyecto Sustainable Ecosystem Management, SEM -por sus siglas en inglés-, que engloba como se desarrollaría el escenario BASE con la intervención del proyecto de carbono. La relación causa y efecto se determina entre los escenarios BAU (Business as Usual) y SEM (Sustainable Ecosystem Management).

Cuantificación de Carbono
Los beneficios de carbono dependen del ecosistema donde se desarrolla, del estado inicial del lugar de intervención o, incluso, del tipo de programa o estándar que se utilice para calcularlos. Imaginemos un proyecto de carbono de conservación y restauración de ecosistemas con varios usos de suelo S_i , donde cada ecosistema -y uso de suelo- tiene tasas diferentes de captura -o almacenamiento- de carbono r_i pára los escenarios BAU y SEM.
¿Cómo se cuantifica la adicionalidad?
Supongamos que en la extensión territorial de este proyecto existen S_i tipos de ecosistema o usos de suelo donde i= 1,…,k. Cada uno de estos tiene una tasa de captura o almacenamiento de carbono en donde r_i1 representa la tasa de captura o almacenamiento en un escenario BAU y r_i2 en un escenario SEM. La adicionalidad se obtiene, en nuestro ejemplo, por la suma de las diferencias de las tasas de captura de carbono en cada ecosistema o usos de suelo presentes en los escenarios.

No obstante, los escenarios BAU y SEM no son los únicos que pueden formularse. De hecho, el mecanismo para la demostración y evaluación de adicionalidad en la verificación de carbono voluntaria sobre actividades de agricultura, forestación y usos de suelo de la herramienta VCS-VT0001 que vimos en la entrada pasada recomienda diseñar varios escenarios que recojan los potenciales riesgos, barreras y sensibilidades relacionadas con las actividades del proyecto de carbono. Además, cada escenario debe apegarse a la realidad y ser conservador en los potenciales resultados, pues el verificador podría invalidar la adicionalidad del proyecto si considera que los beneficios de carbono están sobrevalorados.

¿Cómo podemos demostrar la adicionalidad?

La adicionalidad en la herramienta VCS-VT0001 debe ser demostrada mediante la aplicación de los siguientes pasos:

Identificación de escenarios de uso de suelo alternativos a la actividad del proyecto AFOLU;
Análisis de inversión para determinar que la actividad del proyecto propuesto no es la más atractiva económica o financieramente de los escenarios de uso de la tierra alternativos identificados; o,
Análisis de barreras; y

Análisis de prácticas comunes.

El PASO 2 es particularmente importante y es lo que diferencia el concepto de adicionalidad de la norma ISO pues implica que un proyecto de carbono es considerado adicional sí -y solo sí- es menos atractivo que cualquier otra actividad que pueda desarrollarse en lugar del proyecto de carbono. Además de los beneficios de carbono, la adicionalidad se expresa con la diferencia entre el rendimiento financiero del proyecto (“atractivo”), que debe ser menor que, aquel que se alcanzaría con un escenario alternativo completamente ajeno al proyecto de carbono (por ejemplo, un escenario de explotación agrícola).

Para comparar el rendimiento económico o financiero de un proyecto y sus alternativas, se recomienda utilizar indicadores tales como el Valor Actual Neto (VAN), la Tasa Interna de Retorno (TIR) y el Retorno sobre la inversión (ROI).

¿Quieres saber más sobre los indicadores financieros de un proyecto de carbono?

En la próxima entrada abordaremos el cálculo de los indicadores financieros que nos permiten demostrar la adicionalidad de un proyecto de carbono.

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sun beams in the forest

Proyectos de Carbono

Ciclo de un proyecto de carbono

Comprende un proceso que va desde el diseño hasta la expedición de los certificados (o bonos) por las actividades del proyecto. En términos generales el ciclo de un proyecto puede resumirse en:

Como vimos en la entrada anterior, en los mercados voluntarios de carbono existen varios estándares. Uno de los más utilizados es el Verified Carbon Standard de VERRALos proyectos bajo este estándar pueden ser desarrollados en cualquier ámbito sectorial entre ellos: 1. Energía (Renovable/No renovable); 2. Distribución de Energía; 3. Demanda de Energía; 4. Industrias Manufactureras; 5. Industrias Químicas; 6. Construcción; 7. Transporte; 8. Minería/Producción de Minerales; 9. Producción de Metales; 10. Emisiones Fugitivas de Combustibles; 11. Emisiones Fugitivas de Gases Industriales; 12. Uso de Solventes; 13. Manejo y Eliminación de Residuos; 14. Agricultura, el Sector Forestal y Cambio de Uso de Suelo; y, 15. Ganadería y Gestión de Residuos Agropecuarios.

Registro de un proyecto de carbono

Para registrar un proyecto en el estándar VCS y conseguir la emisión de Unidades Verificadas de Carbono, VCUs, los proyectos deben cumplir con cinco pasos básicos:

Los proponentes del proyecto escogen una metodología pre-aprobada que presenta condiciones de aplicabilidad apropiadas para la actividad o desarrollan una nueva metodología usando el proceso de aprobación de metodologías de VCS.

Los proponentes del proyecto abren una cuenta con un registro VCS y entregan una descripción del proyecto que será́ ingresada en el sistema de visualización de proyectos en desarrollo bajo el VCS.

Los proponentes del proyecto contratan una entidad de validación y verificación (VVB) para validar la descripción de proyecto.

Los proponentes del proyecto monitorean y registran datos de la reducción de emisiones y los presentan en un reporte de monitoreo para luego contratar un VVB que verifique las emisiones.

Los proponentes del proyecto monitorean y registran datos de la reducción de emisiones y los presentan en un reporte de monitoreo para luego contratar un VVB que verifique las emisiones.

En el estándar de VCS una herramienta muy utilizada en Latinoamérica es VCS-VT0001 o “Tool for the Demonstration and Assessment of Additionality in VCS Agriculture, Forestry and Other Land Use (AFOLU) Project Activities, v3.0” enfocado en proyectos de Agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra, AFOLU por sus siglas en inglés, cuyos impactos se observan en la disminución de metano, biogás, la producción de biomasa por reforestación, la reforestación de pastos, los cambios y la conservación de usos de suelo, entre otros. Según la FAO la dinámica de estos proyectos es conservar o restaurar un ecosistema, de modo que se capture o retenga CO2.

Proyectos de Carbono | Atuk - Consultoría Estratégica

Adicionalidad

Los proyectos para ser validados y registrados tienen que demostrar ADICIONALIDAD. Un proyecto se puede describir como adicional si, según la Norma ISO 14064-2:2019  “(…) no hubiera ocurrido en ausencia del programa de GEI en el cual participa”. En otras palabras, “(…) Las reducciones de emisiones/aumentos de remociones de GEI causados por un proyecto de GEI se pueden describir como adicionales si son mayores en cantidad que el volumen de las reducciones de emisiones/aumentos de remociones de GEI que hubieran ocurrido en ausencia del proyecto”.

La adicionalidad, según la norma ISO en mención, se refiere entonces a los beneficios en términos de carbono (efecto) que el proyecto es capaz de alcanzar fruto de sus acciones (causa). La adicionalidad es un concepto fuertemente debatido y, además, complejo de cuantificar y demostrar; más un proyecto de carbono que no demuestre rigurosa, fundamentada y contundentemente su adicionalidad no podría ser validado o registrado, es decir, no podría obtener créditos de carbono transables en el mercado.

¿Quieres saber más sobre la adicionalidad?

En la próxima entrada abordaremos cómo cuantificarla y los escenarios que es necesario definir para hacerlo.

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Los mercados de carbono

A partir del Protocolo de Kioto surgieron varios mecanismos para incentivar la reducción y/o compensación de gases de efecto invernadero, GEI, principales causantes del cambio climático. Existe una gran variedad de tipos de mercados de carbono, aunque la distinción más habitual que suele hacerse es diferenciarlos entre a) mercados de carbono de Cumplimiento o Regulados; y, b) mercados de carbono Voluntarios o No regulados.

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Return on investment in watershed interventions: water funds

Our CEO, Boris Ochoa-Tocachi, explains how water funds can be science-policy-economy catalyzers.

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